Cuando hablamos de enfermedad celíaca solemos pensar en sus efectos sobre el aparato digestivo. Sin embargo, algunas de sus manifestaciones pueden aparecer fuera del intestino y, en determinados pacientes, también pueden observarse cambios en la boca.
Alteraciones en el desarrollo del esmalte, aftas que aparecen repetidamente o cierta sequedad bucal son algunos de los signos que se han relacionado con la celiaquía. Esto no significa que todas las personas celíacas vayan a presentarlos ni que su aparición permita diagnosticar por sí sola la enfermedad.
En Asistencia Dental Plus, clínica dental en Valencia, consideramos importante valorar la salud bucodental dentro del estado general del paciente, especialmente cuando aparecen alteraciones que se repiten o cuyo origen no está claro.
Contenido
¿Qué es realmente la enfermedad celíaca?
La enfermedad celíaca es una enfermedad inmunomediada desencadenada por la exposición al gluten en personas genéticamente susceptibles.
El gluten se encuentra principalmente en cereales como el trigo, la cebada y el centeno. En las personas con celiaquía, su consumo desencadena una respuesta que puede dañar el intestino delgado y afectar a la correcta absorción de determinados nutrientes.
Pero la celiaquía no se manifiesta de la misma manera en todas las personas. Algunas presentan síntomas digestivos evidentes, mientras que otras pueden experimentar manifestaciones en diferentes partes del organismo.
La boca es una de las zonas en las que pueden aparecer algunos signos asociados.
¿Cómo puede afectar la celiaquía a la boca?
No existe una única manifestación bucodental de la enfermedad celíaca.
Se han descrito, entre otras, alteraciones en la formación del esmalte, aftas recurrentes, menor flujo salival y retrasos en la erupción de los dientes en algunos niños.
Es importante hablar de asociación y no considerar estos signos como exclusivos de la celiaquía. Una mancha en el esmalte, una afta o la sensación de boca seca pueden tener muchos otros orígenes.
Por eso, la exploración dental puede aportar información, pero siempre debe interpretarse dentro del contexto general de cada paciente.
Defectos del esmalte dental y celiaquía
Los defectos del esmalte son probablemente una de las manifestaciones dentales de la celiaquía que más interés han despertado.
El esmalte es la capa exterior que protege la corona de los dientes. Su formación comienza durante el desarrollo dental y, cuando se produce alguna alteración durante este proceso, pueden aparecer cambios que permanecerán una vez que el diente haya erupcionado.
En personas con celiaquía se han descrito:
- Manchas blancas, amarillas o marrones en el esmalte.
- Surcos o pequeñas depresiones.
- Zonas de esmalte formadas de manera irregular.
- Aspecto moteado o más translúcido.
- Alteraciones que aparecen de forma bastante simétrica en dientes equivalentes.
Este último punto puede resultar especialmente interesante durante una exploración. Los defectos relacionados con la celiaquía tienden a presentar un patrón simétrico y se observan con frecuencia en incisivos y molares.
Sin embargo, tener manchas o defectos en el esmalte no significa tener celiaquía. La fluorosis, determinadas enfermedades durante el desarrollo de los dientes y otros factores también pueden producir alteraciones similares.
Tampoco conocemos un único mecanismo que explique por qué aparecen estos defectos en personas celíacas. Se han estudiado posibles factores nutricionales e inmunológicos, pero no sería correcto atribuirlos simplemente a una falta de calcio.
¿El esmalte vuelve a la normalidad con una dieta sin gluten?
Cuando el defecto se ha producido durante la formación del diente, el esmalte que ya está alterado no se regenera al comenzar una dieta sin gluten.
Esto no significa que no pueda hacerse nada.
Dependiendo del tipo de alteración, su extensión, la edad del paciente y si existe un problema funcional o estético, el dentista puede valorar diferentes alternativas para proteger o mejorar el aspecto del diente.
En algunos casos bastará con realizar un seguimiento. En otros puede ser conveniente recurrir a tratamientos restauradores o estéticos adaptados al estado del esmalte.
La odontología conservadora en Valencia nos permite valorar el estado de cada pieza y determinar si necesita algún tratamiento, intentando preservar siempre la mayor cantidad posible de tejido dental sano.
Cuando la principal preocupación es el aspecto de los dientes, también pueden estudiarse diferentes opciones dentro de la odontología estética en Valencia, siempre después de realizar un diagnóstico individualizado.
Aftas bucales que aparecen con frecuencia
Las aftas son pequeñas lesiones o úlceras que aparecen en el interior de la boca y que normalmente desaparecen por sí mismas después de un tiempo.
Son muy frecuentes en la población general y pueden estar relacionadas con múltiples factores, por lo que tener aftas no es indicativo por sí solo de enfermedad celíaca.
Sin embargo, las aftas recurrentes se han descrito con mayor frecuencia entre las manifestaciones orales asociadas a la celiaquía.
Cuando aparecen continuamente, son numerosas o se acompañan de otros síntomas, resulta útil comentarlo tanto con el dentista como con el profesional médico que realiza el seguimiento del paciente.
En personas que ya han sido diagnosticadas de celiaquía, algunas manifestaciones de los tejidos blandos, como las aftas recurrentes, pueden mejorar cuando la enfermedad está correctamente controlada mediante la dieta indicada por el equipo médico.
Boca seca y otras posibles manifestaciones
Otra alteración descrita en algunos pacientes es la disminución del flujo salival o sensación de boca seca.
La saliva desempeña un papel fundamental en el equilibrio de nuestra boca: ayuda a mantener húmedos los tejidos, facilita la limpieza natural y participa en la protección de los dientes.
Cuando la sequedad se mantiene en el tiempo pueden aparecer molestias al hablar o comer y aumentar la vulnerabilidad de la boca frente a determinados problemas.
No obstante, la boca seca tiene muchas causas posibles. Puede relacionarse con medicamentos, deshidratación, respiración bucal o determinadas enfermedades, entre otros factores. Por ello, tampoco debemos atribuirla automáticamente a la celiaquía.
También se han descrito en algunos pacientes otras manifestaciones, como alteraciones de la lengua o queilitis angular —lesiones en las comisuras de los labios—, aunque su presencia tampoco es específica de esta enfermedad.
Celiaquía y salud dental en los niños
La infancia merece una atención especial porque muchos dientes todavía se encuentran en proceso de formación y erupción.
En niños con enfermedad celíaca se han descrito defectos del esmalte tanto en dentición temporal como permanente, aunque estas alteraciones se observan especialmente en los dientes definitivos.
También puede producirse un retraso en la erupción dental en algunos casos.
Esto convierte las revisiones odontológicas infantiles en una oportunidad para observar no solo si existen caries o problemas de mordida, sino también cómo se están desarrollando los dientes y si existe alguna alteración que merezca seguimiento.
En nuestro servicio de odontopediatría en Valencia realizamos el seguimiento de la salud oral durante las distintas etapas de crecimiento, adaptando las revisiones y los tratamientos a las necesidades de cada niño.
¿Las personas celíacas tienen más caries?
No podemos afirmarlo de forma general.
Los estudios que han analizado la relación entre enfermedad celíaca y caries han encontrado resultados diferentes, por lo que actualmente no existe una evidencia suficientemente clara para considerar que una persona vaya a tener más caries simplemente por ser celíaca.
Lo importante es valorar los factores de riesgo de cada paciente: higiene bucodental, alimentación, cantidad y calidad de saliva, características del esmalte y frecuencia de las revisiones, entre otros.
Por eso, más que asumir un riesgo elevado de caries, resulta mucho más útil mantener una prevención adecuada y evaluar cada caso individualmente.
¿Puede el dentista detectar la celiaquía?
El dentista no diagnostica la enfermedad celíaca, pero sí puede observar determinadas manifestaciones que, junto con otros síntomas o antecedentes, hagan recomendable una valoración médica.
Por ejemplo, encontrar defectos del esmalte con un patrón característico junto con aftas recurrentes u otros antecedentes puede justificar que se comente esta posibilidad con el médico.
El diagnóstico de la celiaquía requiere una valoración médica y las pruebas correspondientes.
Además, si existe sospecha de enfermedad celíaca, no es recomendable comenzar por cuenta propia una dieta sin gluten antes de realizar las pruebas diagnósticas, ya que retirar el gluten puede modificar sus resultados.
Por tanto, la función del dentista no es diagnosticar la enfermedad, sino reconocer que determinadas alteraciones de la boca pueden formar parte de un problema más amplio y recomendar la valoración adecuada cuando sea necesario.
¿Cómo cuidar la boca si tienes celiaquía?
Una persona con celiaquía no necesita necesariamente una rutina de higiene dental diferente, pero sí conviene prestar atención a los problemas que puedan aparecer.
Como pautas generales:
- Mantener un cepillado dental dos veces al día con pasta fluorada.
- Limpiar diariamente los espacios entre los dientes.
- Mantener revisiones dentales periódicas.
- Consultar si aparecen aftas con mucha frecuencia.
- Comentar con el dentista una sensación persistente de boca seca.
- Revisar las manchas o defectos del esmalte para determinar su origen y si necesitan tratamiento.
- En los niños, realizar un seguimiento del desarrollo y la erupción de los dientes.
Si la celiaquía ya está diagnosticada, el seguimiento médico y una alimentación sin gluten correctamente pautada son fundamentales para controlar la enfermedad. La atención odontológica se ocupa, por su parte, de prevenir, detectar y tratar las posibles consecuencias que afecten a dientes y tejidos de la boca.
La boca también puede aportar información sobre nuestra salud
Nuestra salud bucodental no está aislada del resto del organismo. Determinadas enfermedades pueden dejar señales en dientes, encías, lengua u otros tejidos, y la celiaquía es un buen ejemplo de esa relación.
Esto no significa que cualquier defecto del esmalte, afta o episodio de boca seca deba hacernos pensar inmediatamente en una enfermedad celíaca. Ninguno de estos signos es exclusivo de la celiaquía y siempre debe valorarse dentro del contexto de cada persona.
Sin embargo, si existen alteraciones en el esmalte, aftas que aparecen repetidamente, sequedad bucal persistente o dudas sobre el desarrollo dental de un niño, una revisión puede ayudarnos a determinar qué está ocurriendo y si es necesario realizar algún tratamiento o recomendar una valoración médica.
En Asistencia Dental Plus estudiamos cada caso de forma individual para cuidar la salud de dientes y boca desde la prevención, el diagnóstico y el seguimiento personalizado.



