Las encías no pueden sangrar y tienen que estar fuerte
No pueden estar inflamadas: si lo están, puede que padezcamos gingivitis o periodontitis, que son las enfermedades en las encías que más se dan.
No debe molestar la encía con el cepillado: podemos probar a pasar el cepillo por la encía varias veces.
No deben sangrar nada: si sangra es que existe un problema, por lo que deberemos consultar a nuestro dentista.
Las encías sanas rellenan todos los espacios
La encía debe cubrir toda la raíz de los dientes: Es decir, que si vemos que la raíz de algún diente ha quedado descubierta, o que existan espacios negros entre los dientes, es probable que tengamos algún problema en las encías.
La sensación de que se ven los dientes más largos: puede ser un signo precoz de problema periodontal. La encía, por sí sola no va a recuperarse y volver a su sitio. Deberemos acudir a nuestro periodoncista, que es el especialista en encías que nos asesorará y dirá por qué está pasando eso en nuestras encías.
Las encías sanas no deben estar sensibles
La función principal de la encía es aislar la raíz de los dientes, para que ésta esté protegida. Cuando la encía está enferma, y no sella bien, los estímulos fríos o calientes pueden llegar a la raíz y causar sensibilidad dental.
Podemos probar a tomando agua fría o una fruta de la nevera. Algunas personas sufren incluso sensibilidad al aclararse la boca con agua después del cepillado.
Si tenemos sensibilidad en los dientes, puede que estemos empezando a tener un problema en las encías que, solucionado de forma temprana, puede resolver la sensibilidad y devolvernos la comodidad y protección a los dientes.
Las encías sanas se asocian a tener un buen aliento
Si tenemos problemas de halitosis o mal aliento, debemos saber que podemos estar sufriendo un problema en las encías y no saberlo.
Si sospechamos que tenemos mal aliento, podemos probar a oler la seda dental después de usarla entre los dientes. Si huele mal sabremos que tenemos mal aliento. Una completa revisión de las encías puede identificar si ese mal aliento que notamos es debido a las bacterias de la boca y de las encías, o tener otra causa en el aparato respiratorio o digestivo.
Si crees que no tienes las encías sanas, por haber detectado alguno de los problemas mencionados, pide cita y acude a nuestro centro. Nosotros te ayudaremos a resolver el problema.