blanqueamiento en clínica dental

Blanqueamiento en casa vs blanqueamiento en clínica dental

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Cuando queremos mejorar el color de los dientes es normal preguntarse si es mejor realizar el blanqueamiento en la clínica o hacerlo en casa. Pero aquí hay una diferencia importante: un blanqueamiento profesional realizado en casa no tiene nada que ver con utilizar remedios caseros o productos por nuestra cuenta.

Existen distintas formas de realizar un blanqueamiento dental y la elección depende del estado de los dientes, el tipo de tinción y el resultado que queremos conseguir.

Por eso, en Asistencia Dental Plus siempre recomendamos empezar por una valoración de la boca antes de decidir qué opción es la más adecuada.

¿Cómo se realiza un blanqueamiento dental en clínica?

El blanqueamiento en clínica se realiza directamente en la consulta y bajo el control del dentista.

Antes de empezar comprobamos que dientes y encías estén sanos y que no exista ningún problema que deba tratarse previamente. Si hay caries, inflamación de las encías, sensibilidad importante u otra patología bucodental, habrá que valorarla antes de realizar el blanqueamiento.

Durante el tratamiento se protegen las encías y los tejidos blandos y se aplica sobre los dientes el producto blanqueador siguiendo la concentración y los tiempos indicados para el sistema utilizado.

Una de sus principales ventajas es precisamente ese control directo durante todo el procedimiento.

¿Se puede hacer un blanqueamiento profesional en casa?

Sí. Y esta es una de las confusiones más habituales cuando hablamos de blanqueamiento dental en casa.

El tratamiento domiciliario pautado por un dentista sigue siendo un blanqueamiento profesional, aunque sea el propio paciente quien aplica el producto en su domicilio.

Habitualmente se preparan unas férulas adaptadas a los dientes y se entrega el producto blanqueador junto con las indicaciones sobre la cantidad que debe utilizarse, el tiempo de aplicación y durante cuántos días debe realizarse el tratamiento.

La diferencia respecto a comprar un producto por nuestra cuenta es que existe una valoración previa, una pauta adaptada al paciente y un seguimiento profesional.

Es importante respetar estas indicaciones. Utilizar más producto, dejarlo actuar durante más tiempo o aumentar los días de tratamiento no significa que vayamos a conseguir un mejor resultado y puede favorecer la aparición de molestias.

¿Y si combinamos el tratamiento en clínica y en casa?

En algunos casos podemos combinar ambos procedimientos.

Se realiza una parte del tratamiento en la clínica y se continúa posteriormente en casa con las férulas y la pauta indicada. Esta opción permite adaptar el tratamiento a las características de cada paciente y mantener un seguimiento de su evolución.

Pero no existe una modalidad de blanqueamiento que sea la mejor para todo el mundo. El tipo de tinción, el color inicial, la sensibilidad dental, las restauraciones existentes y el estado general de la boca influyen a la hora de decidir cómo abordar cada caso.

Entonces, ¿qué ocurre con los remedios caseros para blanquear los dientes?

Aquí sí debemos ser especialmente prudentes.

En Internet y en redes sociales encontramos con facilidad recomendaciones para utilizar bicarbonato, limón, carbón activado, agua oxigenada u otros productos con la intención de conseguir unos dientes más blancos.

Que un producto pueda eliminar algunas manchas superficiales no significa que esté realizando un blanqueamiento dental adecuado. Algunos de estos métodos pueden resultar abrasivos o irritantes y terminar dañando el esmalte o las encías.

Tampoco recomendamos utilizar productos blanqueadores sin saber previamente por qué ha cambiado el color de los dientes.

Una mancha dental, por ejemplo, no siempre es simplemente una cuestión estética. Antes de intentar aclararla necesitamos saber cuál es su origen.

¿El blanqueamiento puede provocar sensibilidad?

La sensibilidad dental es uno de los efectos que puede aparecer durante o después de un blanqueamiento, aunque no afecta de la misma manera a todos los pacientes.

En muchos casos es temporal. Si aparece, podemos valorar su intensidad y adaptar la pauta cuando sea necesario.

Precisamente por este motivo no merece la pena intentar acelerar el proceso aumentando por nuestra cuenta la cantidad de producto o el tiempo de aplicación.

¿Todos los dientes se blanquean de la misma manera?

No. Y es algo que merece la pena saber antes de empezar.

El resultado depende, entre otros factores, del color inicial y del origen de las tinciones. Además, empastes, coronas, carillas y otras restauraciones no responden al blanqueamiento de la misma manera que un diente natural.

Por eso no debemos prometer un tono concreto antes de valorar la boca. El objetivo es conseguir una mejora natural y adecuada para cada sonrisa, no buscar un blanco artificial a cualquier precio.

Blanqueamiento en casa o en clínica: ¿cuál elegir?

Más que preguntarnos dónde queremos realizar el tratamiento, deberíamos preguntarnos qué tipo de blanqueamiento necesita nuestra sonrisa.

En algunos pacientes puede estar indicado realizarlo en clínica; en otros, utilizar férulas en casa bajo supervisión profesional; y también hay casos en los que podemos combinar ambas opciones.

Lo realmente importante es que exista un diagnóstico previo y que el tratamiento se realice de manera controlada.

Si estás pensando en mejorar el tono de tus dientes, puedes consultar nuestro tratamiento de blanqueamiento dental para conocer las opciones disponibles. Después de valorar tu boca podremos explicarte qué alternativa encaja mejor contigo y qué resultado podemos esperar en tu caso.