Durante el crecimiento es habitual que algunos dientes definitivos no aparezcan perfectamente alineados. Pueden salir ligeramente girados, inclinados o en una posición diferente a la esperada. En muchos casos, la boca todavía está desarrollándose y la situación puede evolucionar a medida que crecen los maxilares y continúa el recambio dental.
Sin embargo, los dientes torcidos en niños también pueden indicar falta de espacio, alteraciones en la mordida o hábitos que están influyendo en el desarrollo de la boca.
En Asistencia Dental Plus, clínica dental en Valencia, recomendamos valorar cada caso de forma individual. Una revisión temprana no significa que el niño necesite ortodoncia inmediatamente, sino que permite comprobar cómo está evolucionando su boca y decidir si conviene realizar un seguimiento o actuar en el momento adecuado.
Contenido
¿Por qué pueden salir torcidos los dientes definitivos?
Los dientes definitivos son más grandes que los dientes de leche. Por eso, durante el recambio dental puede parecer que no tienen suficiente espacio para colocarse correctamente.
Además, no todos los dientes salen al mismo tiempo. Mientras unas piezas ya han erupcionado, otras continúan bajo la encía y los maxilares todavía están creciendo. Esta etapa puede generar una apariencia temporal de desorden.
Entre las causas más habituales de los dientes torcidos en niños se encuentran:
- La falta de espacio en la arcada.
- La diferencia entre el tamaño de los dientes y el de los maxilares.
- La pérdida temprana o tardía de dientes de leche.
- La salida de un diente definitivo en una posición inadecuada.
- La presencia de dientes adicionales.
- Determinados factores hereditarios.
- Algunos hábitos orales mantenidos en el tiempo.
- Alteraciones en el crecimiento de los maxilares.
Para conocer la causa es necesario valorar el conjunto de la boca, no únicamente la posición de un diente.
¿Todos los dientes torcidos necesitan ortodoncia?
No. Durante la infancia pueden aparecer pequeñas irregularidades que mejoran conforme continúa el crecimiento y se completa el recambio dental.
Por ejemplo, es frecuente que los incisivos definitivos salgan algo separados, girados o desalineados. En determinados casos, su posición puede cambiar a medida que aparecen el resto de los dientes y aumenta el espacio disponible.
Sin embargo, cuando el apiñamiento es importante, el diente no encuentra espacio para salir o existe una alteración en la mordida, conviene realizar una valoración.
El objetivo no es colocar ortodoncia a todos los niños que presentan dientes torcidos, sino distinguir qué situaciones forman parte del desarrollo y cuáles necesitan seguimiento o tratamiento.
La falta de espacio en la boca
La falta de espacio es una de las razones más frecuentes por las que los dientes definitivos aparecen torcidos.
Puede observarse cuando una pieza sale por delante o por detrás de las demás, cuando varios dientes se solapan o cuando un diente parece no encontrar un lugar adecuado para erupcionar.
También puede ocurrir que un diente de leche permanezca en la boca mientras el definitivo empieza a salir por otra zona. Esta situación es relativamente frecuente, pero debe revisarse para comprobar si la pieza temporal tiene movilidad y si el diente definitivo podrá colocarse correctamente.
La valoración permite estudiar la cantidad de espacio disponible, la posición de los dientes y el crecimiento de los maxilares antes de decidir qué hacer.
Alteraciones de la mordida que conviene revisar
La alineación dental no es el único aspecto importante. También debemos observar cómo encajan los dientes superiores e inferiores al cerrar la boca.
Entre las alteraciones que conviene valorar se encuentran:
Mordida cruzada
Se produce cuando uno o varios dientes superiores quedan por dentro de los inferiores. Puede afectar a la parte anterior, posterior o a un solo lado de la boca.
Mordida abierta
Aparece cuando los dientes superiores e inferiores no llegan a contactar al cerrar la boca. Puede estar relacionada con hábitos como chuparse el dedo, utilizar el chupete durante demasiado tiempo o empujar los dientes con la lengua.
Sobremordida
Se da cuando los dientes superiores cubren en exceso a los inferiores. En algunos casos puede favorecer el desgaste dental o el contacto de los dientes con la encía.
Mordida invertida
Los dientes inferiores quedan por delante de los superiores. Esta situación puede estar relacionada con la posición dental o con el crecimiento de los maxilares.
Detectar estas alteraciones durante la infancia permite observar su evolución y valorar si puede ser necesario un tratamiento de ortodoncia infantil.
La respiración oral también puede influir
Respirar habitualmente por la boca, especialmente durante el sueño, puede influir en el desarrollo oral.
El niño puede dormir con la boca abierta, roncar, despertarse con sequedad bucal o mantener los labios separados durante gran parte del día. En algunos casos, la respiración oral se asocia con un paladar más estrecho, cambios en la posición de la lengua y alteraciones en la mordida.
La causa puede encontrarse en una obstrucción nasal, en el tamaño de las amígdalas o adenoides, en alergias o en un hábito adquirido. Por eso, cuando se detecta respiración oral, puede ser necesario realizar una valoración coordinada con otros profesionales.
El odontopediatra puede identificar algunos de sus signos y orientar a la familia sobre los siguientes pasos.
Hábitos que pueden afectar al desarrollo dental
Algunos hábitos orales son normales durante los primeros años de vida. El problema aparece cuando se mantienen durante demasiado tiempo o se realizan con mucha intensidad.
Entre los más frecuentes se encuentran:
- Chuparse el dedo.
- Utilizar el chupete de forma prolongada.
- Empujar los dientes con la lengua.
- Morderse las uñas u otros objetos.
- Mantener la boca abierta habitualmente.
- Masticar siempre por el mismo lado.
- Rechinar o apretar los dientes.
Estos hábitos pueden ejercer presión sobre los dientes y los maxilares, modificando progresivamente su posición.
No siempre producen una alteración, pero conviene observarlos y valorar si están afectando a la mordida o al crecimiento.
¿Cuándo conviene pedir una valoración?
Es recomendable consultar si la familia observa:
- Dientes muy apiñados o superpuestos.
- Un diente definitivo que sale por detrás o delante del diente de leche.
- Falta evidente de espacio.
- Dificultad para cerrar correctamente la boca.
- Dientes superiores e inferiores que no encajan.
- Desviación de la mandíbula al morder.
- Respiración habitual por la boca.
- Ronquidos frecuentes.
- Pérdida muy temprana o retraso en la caída de dientes de leche.
- Dificultad para masticar o pronunciar determinados sonidos.
- Un hábito de succión que continúa después de los primeros años.
También puede realizarse una valoración aunque no exista ningún signo evidente. Las revisiones periódicas permiten controlar el crecimiento y detectar pequeños cambios antes de que se conviertan en problemas más complejos.
¿Qué se valora durante la revisión?
En una consulta de odontopediatría en Valencia se valora el estado de los dientes temporales y definitivos, la secuencia de erupción y el espacio disponible para que las nuevas piezas puedan salir y colocarse correctamente. También se comprueba cómo encajan ambas arcadas y si el crecimiento de los maxilares está evolucionando de manera equilibrada.
La revisión permite observar la posición de la lengua, detectar signos de respiración oral e identificar hábitos que podrían estar influyendo en el desarrollo dental o en la mordida. Cuando resulta necesario, esta exploración puede completarse con pruebas diagnósticas que ayuden a conocer con mayor precisión la posición de los dientes y las estructuras que todavía están en crecimiento.
Después de la valoración puede recomendarse simplemente observar la evolución. En otros casos, será conveniente establecer controles periódicos o plantear un tratamiento interceptivo en el momento más adecuado.
Valorar pronto no significa tratar antes de tiempo
Una revisión temprana sirve para obtener información y tomar decisiones con mayor precisión. Algunos niños únicamente necesitan seguimiento hasta que aparezcan más dientes. Otros pueden beneficiarse de una intervención en una fase concreta del crecimiento.
El momento adecuado depende del tipo de alteración, la edad dental, el desarrollo de los maxilares y las características individuales del niño.
En Asistencia Dental Plus estudiamos cada caso de forma personalizada para evitar tanto los tratamientos innecesarios como la pérdida de oportunidades para actuar durante el crecimiento.
Además, trabajamos bajo protocolos clínicos rigurosos y contamos con el Certificado de Excelencia Odontológica DentalQuality, un reconocimiento que avala nuestro compromiso con la calidad, la prevención y la atención personalizada.
Puedes llamarnos al 963 16 26 56, escribirnos por WhatsApp al 658 788 759 o solicitar tu cita a través de nuestra página de contacto.
Si observas que los dientes de tu hijo están saliendo torcidos, una valoración puede ayudarte a saber si forma parte del crecimiento normal o si conviene realizar un seguimiento.



