Un dolor de muelas que aparece de repente, una inflamación, un golpe jugando o un diente que se rompe pueden generar bastante preocupación cuando le ocurre a un niño. En ese momento, saber cómo actuar y qué situaciones requieren atención rápida puede ayudar a evitar complicaciones.
No todas las molestias tienen la misma importancia ni requieren el mismo tipo de atención. Algunas pueden esperar unas horas hasta ser valoradas, mientras que otras necesitan una actuación mucho más rápida.
En Asistencia Dental Plus, clínica dental en Valencia, atendemos este tipo de situaciones y ayudamos a las familias a identificar qué ha ocurrido y cuál es la forma más adecuada de actuar.
Contenido
¿Qué se considera una urgencia dental en un niño?
Hablamos de urgencia dental cuando aparece un problema en los dientes, encías o tejidos de la boca que provoca dolor intenso, inflamación, sangrado, infección o una lesión que puede comprometer un diente.
En los niños, algunas de las situaciones que requieren una valoración más rápida son:
- Dolor dental intenso o que no desaparece.
- Inflamación de la encía o de la cara.
- Signos de infección o aparición de un absceso.
- Rotura, desplazamiento o pérdida de un diente tras un golpe.
- Sangrado que cuesta controlar.
- Lesiones importantes en labios, lengua o encías.
- Objetos que han quedado atrapados entre los dientes o en la boca.
Ante la duda, es preferible contactar con la clínica y explicar lo ocurrido para valorar el grado de urgencia.
Dolor de dientes que aparece de repente
El dolor dental en un niño puede tener distintos orígenes. Una caries que ha avanzado, una infección, un golpe reciente, la inflamación de la encía o incluso restos de comida atrapados entre los dientes pueden provocar molestias.
Si el dolor es intenso, aparece de forma espontánea, despierta al niño durante la noche o se acompaña de inflamación, no conviene esperar varios días para ver si desaparece por sí solo.
Mientras llega el momento de la valoración, el niño puede enjuagarse suavemente la boca con agua si tiene edad suficiente para hacerlo sin tragársela. Si observamos algún resto de comida entre los dientes, puede retirarse con cuidado utilizando hilo dental.
No deben aplicarse aspirinas, alcohol ni otros productos directamente sobre el diente o la encía. Tampoco conviene administrar medicamentos sin tener en cuenta la edad, el peso del niño y las indicaciones de un profesional sanitario.
Inflamación, infección o aparición de un flemón
Una encía muy inflamada, un bulto junto a un diente o la hinchazón de la mejilla pueden estar relacionados con una infección dental.
En estos casos, tratar únicamente el dolor no soluciona el origen del problema. Es necesario valorar el diente y los tejidos que lo rodean para determinar qué está provocando la infección y qué tratamiento necesita.
La atención debe ser especialmente rápida si la inflamación aumenta, aparece fiebre o el niño se encuentra decaído.
Además, hay situaciones que dejan de ser únicamente una urgencia dental. Si existe una inflamación importante que dificulta respirar, hablar o tragar, afecta a la zona del ojo o el estado general del niño empeora rápidamente, la prioridad debe ser buscar atención médica urgente.
¿Qué hacer si tiene algo atrapado entre los dientes?
A veces una molestia intensa tiene un origen mucho más sencillo: un resto de alimento u otro pequeño elemento puede quedarse atrapado entre dos dientes.
Si es claramente visible y está situado entre las piezas, se puede intentar retirarlo con hilo dental de manera suave, sin forzar la zona.
Nunca deben utilizarse agujas, alfileres, pinzas puntiagudas ni objetos afilados para intentar extraerlo. Podemos dañar la encía, introducirlo todavía más o provocar una herida.
Si no sale fácilmente, produce dolor o parece haberse clavado en la encía u otro tejido de la boca, lo adecuado es que lo retire un profesional.
Golpes, dientes rotos o dientes que se mueven
Las caídas y los golpes durante el juego o la práctica deportiva son una causa frecuente de urgencias dentales durante la infancia.
Después de un traumatismo es importante comprobar si el diente:
- Se ha fracturado o astillado.
- Se mueve más de lo habitual.
- Ha cambiado de posición.
- Parece haberse introducido hacia la encía.
- Se ha salido completamente.
También hay que observar los labios, la lengua y las encías, ya que el traumatismo puede afectar a otras estructuras además del propio diente.
Aunque aparentemente la lesión sea pequeña, un golpe puede tener consecuencias que no siempre son visibles en el primer momento. Por eso, si existe fractura, movilidad, desplazamiento o dolor importante, conviene realizar una valoración.
En nuestra guía sobre qué hacer ante un golpe en un diente de un niño explicamos con más detalle cómo actuar ante los diferentes tipos de traumatismos.
¿Qué ocurre si el diente se cae por completo?
Esta es una de las situaciones en las que resulta especialmente importante saber si estamos ante un diente de leche o un diente definitivo.
Si es un diente de leche
Un diente de leche que se ha salido completamente tras un golpe no debe volver a colocarse en su sitio. Reimplantarlo puede afectar al diente definitivo que se está desarrollando debajo.
Aun así, el niño debe ser valorado para comprobar el estado de la encía, descartar otras lesiones y realizar el seguimiento necesario.
Si es un diente definitivo
La pérdida completa de un diente definitivo es una urgencia dental y el tiempo de actuación puede influir en su pronóstico.
Debe recogerse por la corona —la parte blanca que normalmente vemos en la boca— evitando tocar la raíz. Si está sucio puede aclararse suavemente con leche, suero fisiológico o saliva, sin frotarlo.
Las guías de traumatología dental recomiendan la reimplantación inmediata del diente definitivo cuando sea posible. Si no puede hacerse con facilidad, debe mantenerse húmedo, preferentemente en leche o suero fisiológico, y acudir al dentista inmediatamente. En niños pequeños no debe transportarse dentro de la boca por el riesgo de que puedan tragárselo.
Heridas y sangrado en labios, lengua o encías
Los traumatismos también pueden provocar cortes en los labios, la lengua o las encías.
Si existe sangrado, se puede colocar una gasa limpia realizando una presión suave y continua. Una compresa fría aplicada desde el exterior puede ayudar a controlar la inflamación.
Cuando la herida es profunda, el sangrado no se detiene o sospechamos una lesión importante, será necesaria una valoración profesional.
Y si el golpe ha afectado también a la cabeza y aparecen pérdida de conocimiento, vómitos, desorientación u otros síntomas neurológicos, la prioridad es la atención médica.
Qué no conviene hacer ante una urgencia dental infantil
Los nervios pueden llevarnos a actuar demasiado rápido. Hay algunas medidas que es mejor evitar:
- No intentar recolocar un diente de leche que se ha caído.
- No manipular constantemente un diente que se mueve.
- No tocar la raíz de un diente definitivo avulsionado.
- No dejar seco un diente definitivo que se ha salido.
- No utilizar objetos punzantes para retirar algo atrapado.
- No aplicar medicamentos directamente sobre dientes o encías.
- No esperar varios días si existe dolor intenso, inflamación creciente o signos de infección.
Mantener la calma, observar qué ha ocurrido y pedir orientación profesional suele ser la mejor forma de empezar.
¿Cuándo acudir al dentista cuanto antes?
Es recomendable solicitar atención dental si el niño presenta dolor intenso, inflamación, un diente roto o desplazado, sangrado persistente o cualquier traumatismo que haya afectado claramente a una pieza dental.
En Asistencia Dental Plus contamos con atención de urgencias dentales en Valencia para valorar este tipo de situaciones y determinar el tratamiento necesario en cada caso.
Además, nuestro servicio de odontopediatría en Valencia está orientado al cuidado de la salud bucodental de los niños desde sus primeros años, tanto desde un punto de vista preventivo como ante problemas que necesitan tratamiento.
Prevenir también forma parte de cuidar su salud dental
No podemos evitar todas las urgencias, pero sí reducir algunos riesgos.
Utilizar un protector bucal adecuado cuando el niño practica determinadas actividades deportivas, evitar que utilice los dientes para abrir envases o morder objetos duros y mantener revisiones periódicas son medidas sencillas que ayudan a proteger su boca.
Las revisiones también permiten detectar caries y otros problemas antes de que provoquen dolor o infección, evitando que una lesión que inicialmente era pequeña termine convirtiéndose en una urgencia.
Ante un problema dental infantil, lo más importante es no improvisar. Saber diferenciar una molestia puntual de una situación que necesita atención rápida ayuda a actuar con mayor tranquilidad y seguridad.
Si tu hijo presenta dolor, inflamación o ha sufrido algún problema dental, puedes contactar con Asistencia Dental Plus en el 963 16 26 56 para explicarnos lo ocurrido y valorar los siguientes pasos.



